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10 buenas razones para galvanizar en caliente

 comparativa

1.- LARGA DURACIÓN

Muchos años de experiencia en la utilización del acero galvanizado en caliente en todo el mundo, han permitido conocer con bastante exactitud la duración de la protección que proporcionan los recubrimientos galvanizados a los productos y artículos de hierro y acero.

En principio y como regla general, se acepta que la duración de un recubrimiento galvanizado, en un ambiente determinado, es directamente proporcional a su espesor. En las atmósferas rurales esta duración es generalmente superior a los 30 años, para los recubrimientos de espesores comprendidos entre 70 y 100 micrómetros, que son los que obtienen normalmente mediante los procesos de galvanización en discontinuo de artículos diversos. Estos mismos recubrimientos alcanzan una duración de unos 20 años en los ambientes urbanos y marítimos y de 10 a 15 años en las atmósferas industriales.

2.-MANTENIMIENTO INNECESARIO

La elevada duración de la protección que proporciona los recubrimientos galvanizados, que supera frecuentemente la vida en servicio prevista para las instalaciones, hacen innecesario, en la mayoría de casos, el mantenimiento de las construcciones de acero galvanizado. No obstante, si en alguna ocasión fuera preciso prolongar más la duración de la protección de un recubrimiento galvanizado, esto puede realizarse fácilmente y a bajo coste, ya que estos recubrimientos pueden reacondicionarse sin necesidad de costosos tratamientos de preparación superficial.

3.- ECONOMÍA

El razonable coste inicial de la galvanización, unido a la elevada duración de los mismos, dan como resultado que este procedimiento sea el más económico de todos los conocidos para la protección a largo plazo de las construcciones metálicas fabricadas con acero.

4.- VERSATILIDAD

La galvanización en caliente es un procedimiento de gran versatilidad de aplicación. Sirve tanto para la protección de productos siderúrgicos tales como la banda, el alambre o los tubos, como para la protección de toda clase de piezas o artículos de acero. Por otra parte, los recubrimientos galvanizados poseen una gran versatilidad de utilización, ya que protegen el acero tanto de la corrosión atmosférica como de la provocada por las aguas o el terreno.

5.- FIABILIDAD

La galvanización en caliente es un proceso industrial sencillo y perfectamente controlado, que permite obtener recubrimientos de zinc de calidad y espesor regulados sobre prácticamente cualquier artículo o pieza de hierro o acero. Los recubrimientos galvanizados en caliente son uno de los pocos sistemas de protección del acero que están perfectamente especificados por las normas nacionales e internacionales.

6.- TENACIDAD DEL RECUBRIMIENTO

El proceso de la galvanización en caliente produce un recubrimiento de zinc que está unido metalúrgicamente al acero de base a través de una serie de capas de aleaciones hierro-zinc. No existe ningún otro recubrimiento que posea esta característica, que es la que confiere al acero galvanizado su elevada resistencia a golpes y la abrasión y que es de gran importancia para evitar el deterioro del recubrimiento durante el manejo, transporte, almacenamiento y montaje del material galvanizado.

7.- RECUBRIMIENTO INTEGRAL

Debido a la forma de obtención de los recubrimientos galvanizados, que consiste en la inmersión de las piezas a proteger en un baño de zinc fundido, la totalidad de la superficie de las mismas queda recubierta tanto interior como exteriormente. Igualmente ocurre con las rendijas estrechas, los rincones y las partes ocultas de las piezas, que no quedan bien protegidas por otro tipo de recubrimientos.

8.- PROTECCIÓN TRIPLE

Los recubrimientos galvanizados protegen al acero de tres maneras distintas:
1.- Porque constituyen una barrera que se corroe a una velocidad 10 a 15 veces inferior a la del acero.
2.- Porque proporciona protección catódica a las pequeñas zonas que puedan quedar desnudas (bordes de cortes o taladros, arañazos, etc.).
3.- Porque aunque las zonas desnudas sean de mayor extensión, la acción de sacrificio del recubrimiento impide que en los bordes de estas zonas se forme óxido de hierro, que es el causante del fallo por levantamiento de las pinturas.

9.- FÁCIL DE SOLDAR

Los diferentes elementos que constituyen una construcción galvanizada pueden unirse fácilmente mediante los mismos procedimientos de soldadura que se utilizan normalmente para el acero en negro, como la soldadura eléctrica por arco (manual o automática), la soldadura por resistencia, la soldadura por inducción, etc. La única precaución a tener en cuenta es adecuar la técnica operatoria y los parámetros de soldeo a las condiciones particulares del material galvanizado. Las zonas del recubrimiento quemadas por defecto del calor de la soldadura se pueden restaurar fácilmente mediante metalización con zinc o pintura rica en zinc.

10.- FÁCIL DE PINTAR

En determinadas ocasiones es necesario pintar el acero galvanizado, bien sea por motivos decorativos, de señalización, camuflaje, etc., o bien para aumentar la duración de la protección en ambientes muy agresivos. La mayoría de las pinturas se adhieren bien sobre el acero galvanizado que ha estado durante algún tiempo a la intemperie y cuya superficie se ha vuelto mate. Para conseguir una buena adherencia de las pinturas sobre el acero recién galvanizado es necesario utilizar sistemas adecuados y atenerse a las recomendaciones para su aplicación que dan los fabricantes de las pinturas.

1.- Porque constituyen una barrera que se corroe a una velocidad 10 a 15 veces inferior a la del acero.
2.- Porque proporciona protección catódica a las pequeñas zonas que puedan quedar desnudas (bordes de cortes o taladros, arañazos, etc.).
3.- Porque aunque las zonas desnudas sean de mayor extensión, la acción de sacrificio del recubrimiento impide que en los bordes de estas zonas se forme óxido de hierro, que es el causante del fallo por levantamiento de las pinturas.